Sin voto no hay… ¿ya?

Apoyado en la atinada, generalizada percepción de que políticos y partidos que los agrupan ocupan las últimas posiciones en cuanto a receptores del aprecio y confianza de la ciudadanía, el jalisciense Pedro Kumamoto Aguilar parece haber ubicado a aquellos en el umbral de la senda que, ahora sí que más a fuerza que de ganas…, les llevará a tener que atestiguar, y a validar incluso, la pérdida de una parte sustancial de los millonarios recursos que, sin más mérito que estirar la mano, reciben ahora del erario.

 

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